Olor a incienso
Estos días ando dándole vueltas a la cabeza sobre cómo las personas podemos cambiar nuestra forma de pensar en tan poco tiempo. Reconozco que durante algunos años he sido costalero de un paso de semana santa. Al principio con mucha ilusión, pero con el transcurrir de los años uno se da cuenta deque debajo de un paso hay tanta falsedad como la que se puede encontrar en la calle a diario.
Lo podía hacer con mayor o menor fe, pero en todo momento disfrutando. El problema es cuando ves que las cosas se hacen mal y hasta tu integridad física corre peligro, porque ser costalero no es ninguna tontería. Acabar cada año la procesión totalmente destrozado mientras tus compañeros costaleros se van a tomar copas... Algo falla, me dije. He visto a gente fumando, bebiendo y discutiendo hasta casi llegar a las manos debajo del paso. Gente que dice ir con fe, por devoción, y no pisan una iglesia en todo el año. Reconozco que yo tampoco. Así que por eso, y por muchas cosas más que no voy a revelar, lo dejé.
Ahora lo veo desde la distancia. Oigo tambores y cornetas, y a veces me asomo a ver alguna procesión con todo mi respeto. Ese mismo respeto que a algunos les falta para ser costalero de los de verdad.
De toda esa experiencia me queda el recuerdo y el inolvidable olor a incienso, que este año, para desgracia de muchos,viene acompañado del de la tierra mojada.






flaqui dijo
Sin palabras. Me gustó mucho encontrarme con estas palabras.
Flaqui
4 Abril 2007 | 03:13 PM