Cinco segundos, cinco tardes
Ahora recuerdo
cinco tardes seguidas con lluvia.
Cinco tardes en las que te vi llegar impuntual
desde la cristalera de aquella cafetería destartalada.
Destartalada como el suelo mojado de charcos
que esquivabas torpemente en aquel camino
flanqueado por dos farolas
que nunca dieron luz mientras tu pasabas.
Cinco segundos para cinco tardes apresuradas
de unos días que nunca volverán
de una primavera que vino tropezando
entre nubes negras y horizontes difuminados.
Cerramos las ventanas
dejando fuera las palabras que resonaron en el interior
como murmullos de tormentas al compás de timbales
con los que se movía tu cuerpo mojado de recuerdos.
Recuerdos que ahora son en mi
olas de un mar revuelto que se llevó tu pelo
en cinco segundos de naufragios
en cinco tardes de lamentos.




Abraham LS dijo
Amigo, te he conocido por el blog de crispi, soy compañero suyo. Quiero que sepas, que leo muchos blogs: de todos, este es los que más me han impresionado. Quizás te importe poco lo que un desconocido te diga, pero te aseguro que soy escritor (en el sentido de que intento hacer algo parecido a literatura, soy penoso realmente) es decir, valoro lo escrito y poco o nada se pone por casualidad.
Te felicito. Es emocionante, ha sido un cortometraje en blanco y negro, nostálgico, humano, tenue, oscuro...
8 Abril 2007 | 02:19 AM