El milágro "Kubica"
A mi desde pequeño me enseñaron, o me aconsejaron, a no mezclar el tocino con la velocidad.
Para quien no lo sepa, Kubica es un corredor polaco de fórmula 1 que hace unas semanas, en el GP de Canadá, se dio una hostia a 280 km/h contra un muro. Lo normal hubiese sido morir o quedar gravemente herido. Pero no. El chaval salió ileso, con tan sólo un esguince de tobillo.
"Gracias a Dios", pensarían sus familiares. "Gracias a Dios", sus amigos. "Gracias a Dios", sus compañeros... Pero no. Todos se equivocaban. Kubica se salvó gracias a ¡¡Juan Pablo II !!.
Todo tiene su explicación. Al parecer el Vaticano, el Estado menos vulnerable del mundo pero al parecer en el que se consumen más alucinógenos o sufren más pajas mentales, ha abierto una investigación del caso ya que Kubica siempre corre con un casco que incluye el nombre del Papa ya fallecido.
Además, Kubica podría ser llamado a declarar y su testimonio podría ser clave para respaldar los presuntos milagros del Papa polaco, cuya figura, como ya sabeis, se encuentra en pleno proceso de canonización como santo.
Mientras tanto, los expertos del automovilismo (tampoco hay que ser muy experto para pensar en esta idea) consideran que el sistema que estabiliza la cabeza y el cuello en caso de accidente, fue clave para salvar la vida del piloto.
Creo que el Vaticano debería abrir un poquito "sus fronteras" para no aburrirse tanto. Mientras, espero que a la DGT española no le de por suprimir el carné por puntos y obligarnos a todos a llevar una pegatina del Papa pegada en el coche. Antes que eso... vamos a no mezclar el tocino con la velocidad.





Agar dijo
¿pero que milagro de Juan Pablo II? kubica se salvó gracias a la seguridad que tienen ahora los coches de formula 1, me parece increible que la gente piense que fue porque llevaba u nombre escrito en el casco.
como anda el mundo...
saludos
30 Junio 2007 | 01:56 PM