El cubo de Rubik
Ayer entré a un superbazar chino situado en pleno centro de mi ciudad. El local en el que se encuentra es enorme. En él antes había un supermercado de una conocida cadena que tiene centros por toda España. Lo quitaron porque no les era rentable pagar un gran precio de alquiler y lo trasladaron a una zona perfiérica donde, obviamente, el alquiler es mucho más barato.
Por eso mientras daba vueltas por los pasillos del bazar, abrumado por lagran cantidad de gilipolleces que había, pensaba en cómo coño pagarán estos chinos seis mil euros al mes vendiendo tonterías a sesenta céntimos.
Desde juguetes a accesorios para perros, pasando por perfumes, ropa hortera, chanclas y alpargatas, productos de papelería y droguería, herramientas, vasos, platos, jarrones, bicicletas, lamparas y la puta que los parió. Porque estos venderían hasta a sus madres.
Después de marearme y ver a unos cuantos chinos feos y cabezones lo único que me llamó la atención es un cubo de Rubik. Según la wikipedia "es un rompecabezas mecánico inventado por el escultor y profesor de arquitectura húngaro Ernö Rubik en 1974. Se ha estimado que más de 100 millones de cubos de Rubik o imitaciones han sido resueltos a lo largo del mundo entero. Su mecanismo sencillo sorprende tanto desde el punto de vista mecánico, al estudiar su interior, como por la complejidad de las combinaciones que se consiguen al girar sus caras."
Ni que decir tiene que el mío es de imitación. Venía en una bolsita de plástico y con los cuadros de colores perfectamente alineados. Al salir a la calle lo saqué y lo desordené, abrumado por el asqueroso olor a plástico tóxico del que supongo que estará hecho. Porque creo que esto no ha pasado ningún control de calidad ni nada por el estilo. Por sesenta céntimos, ¿qué más quiero?.
Se nota que es falso, porque está un poco duro a la hora de manejarlo y cruje. Por ahora, no hesido capaz ni de alinear una misma fila, pero ya se sabe que esto es cosa de paciencia, cosa que a mi, todo sea dicho, me falta. Espero algún día poder acabarlo, si antes no me toca los cojones o acaba desmontándose solo.







theo dijo
Nunca he sido capaz de resolver el maldito cubo de Rubik... Me siento como Bernardo de Cámera Café, que todos lo hacen, menos él.
Por cierto, muy interesante reflexión sobre cómo el centro de nuestras ciudades va despoblándose de comercio por los alquileres y lo ocupan bazares y tiendas orientales, de dudosa rentabilidad, y de indudable calidad y gusto (sin duda, ambos malos). En Barcelona empieza a preocupar a los comerciantes lo que ocurre con las mejores calles del Eixample, con un desembarco masivo de comercio oriental de mala calidad y peor diseño que desmerece del entorno... Ya veremos cómo va todo esto..
Un cordial saludo
10 Julio 2007 | 03:40 PM