Hasta donde la fe nos lleve
Ayer por la mañana, sentado en la sala de espera de una clínica me dediqué a observar a cada uno y una de los que allí estaban, intentando relacionar sus rostros, posturas, gestos,... con la enfermedad o el motivo que los había llevado hasta allí.
La puerta no paraba de abrirse y cerrarse con gente que entraba o salía. En una de estas un matrimonio de unos 70 años daba los buenos días al entrar en la sala. El hombre, algo más torpe que ella, caminaba agarrado a su brazo hasta llegar a un asiento donde se acomodó. Ella se dirigió al mostrador, donde consultó a una celadora.
En un primer momento no me percaté. Pero cuando la mujer volvía hacia su asiento vi que sobre su ropa llevaba un hábito de nazareno color violeta, una túnica ceñida a su cintura con un cíngulo dorado. Quizás lo llevaba a modo de promesa y recordé que no es la primera persona a la que veo así.
Ahora no tanto, pero las personas mayores, en el lugar donde vivo, siempre han usado esta indumentaria y muchas otras cosas con el fin de cumplir alguna promesa para con Dios. De hecho, siempre he visto gente entrando a determinada iglesia con los pies descalzos, caminar con una cruz de madera a cuestas y la cabeza encapuchada detrás del cristo en procesión... Eso por no hablar de costaleros o nazarenos que caminan descalzos, de esos "empalaos" que se flagelan en Semana Santa, etc...
Hay quien lleva la fe tatuada con algún cristo en el hombro o la espalda, con un crucifijo colgado en un cordón de oro o rezando un padrenuestro a la hora de dormir. Todo con el fin de agradecer o pedir un favor difícil a un Dios que probablemente ya esté hasta los cojones de escucharnos a unos y otros, que nos odiamos como buenos hermanos. No importa si nos portamos como Judas o si el domingo vamos a misa aunque el lunes ya seamos como Satanás. Eso no importa, un par de oraciones y todos perdonados.
Aunque si por rezar fuera... Al final hasta los curas se mueren.





mariliendre dijo
Humm, la verdad es que siempre me han dado mucha aprensión las manifestaciones de fe, así, en público. Luego pasa lo que pasa.
8 Noviembre 2007 | 08:20 AM