Cómo tocar los cojones
Uno se levanta temprano un lunes con ganas de comerse todo el temario. Me preparo un café mientras la calefacción calienta la habitación. Unos minutos depués me pongo manos a la obra. A eso de las 9:45 hago un descanso y para despejarme me voy a la biblioteca.
Como edificio público que es abre a las 10 de la mañana, aunque por lo general, la biliotecaria llega unos minutos tarde. Entonces ocupo mi sitio de siempre. Parece que la gente sabe que me siento siempre ahí y no me lo ocupan nunca. En la última mesa y de cara a la pared para no distraerme.
La biblioteca por la mañana está tranquila, porque los charlatanes están en el instituto y sólo van por la tarde. Pero como no podía ser perfecto, a las 11:30 llega la limpiadora. Tu estás con tus cosas en la mesa, pero ella pasa la balletamojada hasta rozarte los folios. Luego toca barrer y fregar, y como uno tiene educación levanta los pies un poco. No se si por educación o porque si no lo hago me moja los zapatos con la fregona.
Y como despedida... el ambientador. La chica de la limpieza echa tanto, que casi nos tenemos que salir por asfixia o por las ansias que te provoca respirar ese olor tan desagradable que se te mezcla con el sabor del desayuno.
Que conste que ella no tiene culpa. Cumple con su trabajo. Pero el puto ayuntamiento, después de que abre la biblioteca a las 10 de la mañana, ya podría poner el servicio de limpieza un rato antes.
Pues quédate en tu casa, diría la voz del sabio.
Justo la casa que pega a la izquierda de la mía la acaban de tirar para hacer pisos. Al exagerado ruido de las máquinas excavadoras, picos, palas y voces, se une el escándalo de la música. Porque... ¿quién no ha pasado por una obra y ha escuchado una radio o transistor?
Bien, pues lo mío es peor. Ahora la moda es tener en plantilla un albañil medio cani que llega a la obra con su coche, lo pone aparcado como puede, abre el maletero y te enchufa cadenadial o radiolé, esa emisora propia de catetos. Y mientras ellos curran con la alegría de las canciones de María del Monte... a mii te tocan los cojones el temario y la puta que los parió.






alejandrita dijo
Pobre... Nada es perfecto... Pero sí que es verdad que abriendo a las 10 de la mañana, ya podían hacer la limpieza antes, que tiempo hay, y las 9 no es que sea de madrugada ni nada parecido...
Como anécdota te contaré que mi hermano y yo nos tiramos un año estudiando cada tarde con martillazos que venían de otro bloque, pero que tiene pared con la nuestra. Aquello era desesperante y casi para volverse loco y sobrevivimos.
En fin, que ánimo, que es lo que hace falta, porque siempre parece que, cuanto más temario, más dificultades en las condiciones para estudiar. ¿No es una de las leyes de Murphy? ;D
Un besazo y a por ello!!!
P.D. Te he dejado una pregunta a tu comentario sobre lo de Capital Cultural. ¿Me lo aclaras? :)
4 Febrero 2008 | 09:07 PM