Timos laborales
Hace unos días estuve en Granada haciendo una entrevista de trabajo. La verdad es que llegué gracias al GPS del coche, instrumento que detesto y que es capaz de sacarme de mis casillas, pero que se convierte de gran utilidad cuando uno tiene que moverse por el entramado de calles que forman el casco antiguo dela capital nazarí.
De hecho la oficina estaba en un callejon sin salida y como podeis imaginar sin un maldito hueco donde aparcar. Suerte que el GPS también señalaba los parkings existentes en la zona. Muy cerquita había uno, con rotulo verde que indicaba "libre". Así que con toda mi ilusión bajé una rampa exagerada, la mayor rampa de parkings que he visto en mi vida. Al llegar a la primera planta, un aparcacoches de pelo largo y pinta de yonki me indicaba que bajase a la siguiente.
Todo me resultaba muy extraño, porque los coches estaban todos muy desordenados. Me fijaba en esto mientras por el retrovisor veía como el chaval de antes me seguía. De repente, y mientras intentaba ajustar el coche al diminuto espacio entre dos columnas, me hace una señal indicando que baje la ventanilla y me dice: "Bajate y me dejas las llaves que ya te lo coloco yo". A lo que respondo que el coche lo aparco yo. Me advierte: "Tienes que dejar las llaves en recepción porque nosotros tenemos que ir moviendo los coches para que entren y salgan otros". Eso me explicaba el desorden, pero a la vez no me sacaba del asombro. Le dije que no le iba a dejar las llaves de mi coche a nadie, con lo cual me invito a "salir por donde había entrado".
No muy lejos encontré un parking de los corrientes, con su cajero para pagar antes de salir y su máquina de chicles en el descansillo de las escaleras. En cinco minutos me planté en la oficina donde me habían citado. Y en diez minutos me despacharon. Es curioso como por teléfono te ofrecen un trabajo y luego una chica con pinta de zorra, que se cree jefa de algo o recien salida de la serie Sexo en Nueva York pero con aspecto de ser mas floja que quien inventó las pipas peladas.... te come la cabeza con rollos de los que tu concluyes que te van a endiñar un puto trabajo de comercial publicitario.
Me invitaron a pasar el día siguiente con ellos para que viera como funcionaba la empresa. Después de algunas llamadas a algunos de esos amigos que uno tiene en el infierno decidí no ir. Me la estaban pegando. La decisión fue instantánea. Un café, un croassant y un breve paseo por Granada. Luego conduje hasta casa tranquilo, viendo pasar a los camiones y disfrutando de la buena música.





supernova dijo
inciso: como toca el John la guitarra...mmmmm, creo q sabes q me pierde la guitarra!muy buena!
asi q has estado en graná...
asco timos...
asco trabajo.....
asco crisis.......
asco.....de asco.....
en fin...
q aunq te vayas lejos....no te olvides de pasar por aqui ;-)
oye lo del café....q yo toi mas cerca coño!jajaa.
besitos profe!
21 Julio 2008 | 11:46 PM