Tarifa cojonera
No sé si a vosotros os está pasando también, o es cosa mía por tener cara de gilipollas. Lo cierto es que desde que empezó el 2009 salgo a una media de dos llamadas al día que llegan a casa por parte de teleoperadores telefónicos ofertando sus productos. Eso sin contar los mensajes que llegan al móvil de que si recargo antes del día tal me dan un 20% más o si me quiero apuntar a hablar al grupo de la puta que los parió por 5 céntimos el minuto.
Los mensajes al movil ya casi que me dan igual, porque en cuanto veo que son publicidad los borro sin leer. Pero lo de las llamaditas me saca de quicio. Por supuesto, son siempre a horas poco adecuadas, en las que lo que menos me apetece es aguantar el rollo de siempre. Suelo aguantar la llamada unos segundos para luego advertir que sinceramente no me interesa, despedirme y colgar. De todo esto he sacado una conclusión interesante: que los que llaman con acento iberoamericano (machupichus, como dicen en la tv) son más educados al hablar que los españoles, a los que se les nota descontentos por su trabajo de mierda o por ser incapaces de vender un router wifi ni regalado.
Pero hoy ya me he cansado y puestos a joder con la llamadita le he seguido el rollo a la chica que amablemente me ha atendido, con acento ecuatoriano o boliviano. A saber.
- Señor Solounpoco, llamamos de la empresa X. ¿Tiene usted contratado un servicio de telefonía y adsl con la compañía Y?
- Si, eso es.
- Y ¿podría decirme usted si es tan amable a cuanto asciende el recibo mensual que usted abona?
(Atentos al parche) - Si, actualmente estoy pagando 3 euros al mes por el servicio.
- Supongo señor Solounpoco que se trata de una oferta promocional de su compañía tras la cual tendrá que abonar un coste superior.
- No, señorita. Pago desde hace mucho tiempo 3 euros al mes por mis llamadas y mi adsl de seis megas. No es ninguna promoción. ¿Qué me ofrecen de su empresa Y?
- Pero me resulta realmente increiiiiiiiiiiiiiiiiible, que tan sólo abone eso, señor. ¿Está usted seguro?
El tono de voz de la teleoperadora era de alucine total.
- Segurísimo, señorita.
- Pue lo veo asombrosoooooo, no había visto nunca nada igual.....
Se cortó la llamada, así como sin querer. Y esta vez no fui yo quien colgó. A partir de ahora voy a usar esta técnica a ver si de una maldita vez consigo erradicar las llamadas de la tarifa cojonera. Aunque me temo que no va a ser fácil. Están fritos por vender algo.





theo dijo
JUAZ! Muy buen método! Creo que lo aplicaré! Si ahora ves que te el servicio de atención al cliente o los comerciales de muchas grandes compañías, no sólo de telefonía, sino también ENDESA y otras, tienen acento sudamericano, la explicación es muy sencilla: esos hijos de puta, para ahorrarse los sueldos de mierda que pagaban en España y la legislación de protección laboral española, han deslocalizado sus servicios de atención al cliente a Argentina, Venezuela y Marruecos. Y esto te lo digo desde la información de mejor fuente posible, una amiga argentina que trabaja desde Buenos Aires para atención al cliente de Orange España. Por eso nunca saben qué provincia son las cosas ni nada, porque, sencillamente, no viven aquí.
Saludos!
13 Febrero 2009 | 06:31 PM