Lo que no se dice
Que la crisis, o recesión económica como dicen los menos alarmistas, es algo evidente no se puede negar. Fecuentemente vemos en las noticias como distintas multinacionales mandan al paro a cientos y miles de sus empleados, sobre todo en Norteamérica y en el resto de Europa. Pero sinceramente, nos la suda si wolkswagen o el todopoderoso HSBC se cargan a media plantilla, ya que no nos afecta directamente al ser en países extranjeros, que probablemente muchos españoles no sepamos ni ubicar en un mapa.
Esa es la crisis que a diario nos cuelan los medios de comunicación y que para regocijo o suerte de nuestros políticos, impide que se active la alarma social más allá de las cada vez más largas colas del INEM. Mientras que en Francia y otros países la gente se tira a la calle pidiendo soluciones, aquí lo hacemos por vaguedades. Como el superbotellón que se organizó ayer en Sevilla a través de tuenti y que congregó a 12.000 gilipollas que no tendrán trabajo, pero si para bebida y tabaco.
Ayer me enteré que donde yo vivo, Carrefoul ha decidio poner en la calle a sus trabajadores eventuales y subcontratados. Así por toda la cara. Donde antes trabajaban 150 ahora van a trabajar 60, ya que la política de contratación de la multinacional francesa se basa en contratos basura - temporales. Algo parecido ha ocurrido en la cadena de supermercados Metadona, que si bien se apresuró hace un tiempo a anunciar a bombo y platillo que hacía fijos a todos sus trabajadores, ahora manda al personal a la calle pasando los finiquitos por debajo de la mesa.
Supongo que esto no pasará sólo en mi ciudad, donde anoche las terrazas de todos los bares estuvieron repletas hasta altas horas de la madrugada, donde la crisis se pasea en coches de gama alta y pintura reluciente. A pesar de todo, parece que no nos va tan mal oiga.



theo dijo
Ciertamente, una crisis peculiar, donde no sabemos ya si todos los que lloran merecen pañuelo. Lebedev, analista político ruso, se queja de que los multimillonarios rusos que se compran palacios en Londres y equipos de fútbol pidan ahora ayudas al gobierno. ¡Que vendan sus palacion!
Saludos!
30 Marzo 2009 | 03:14 PM