Siempre hay algo que celebrar
Hace ya un buen puñado de años que compré uno de mis primeros discos en formato cd. Era un directo de La Frontera, aquel mítico grupo de los ochenta y noventa que nos dejó canciones para siempre. La canción que cerraba aquel disco se llamaba como este artículo: "Siempre hay algo que celebrar". Un título que cuanto menos invita a reflexionar sobre si es cierta o no la afirmación.
Desde luego, tal y como están las cosas, despertarse cada mañana y llevarse un plato de comida a la boca ya son motivos suficientes de celebración. Pero se pueden celebrar cumpleaños, aniversarios, ascensos, logros deportivos, etc... Sin embargo también se puede celebrar lo más casposo y surrealista, si con eso además llamamos la atención de cuantas personas y medios de comunicación podamos.
Digo esto porque el domingo leyendo el periódico casi me caigo de espaldas al leer en la sección de sociedad que "el Dioni" celebraba en Lepe los veinte años del robo del furgón.
El Dioni era vigilante de seguridad y en 1989 le dio por robar un furgón blindado de la empresa Candi cargado con 298 millones de pesetas. Poco después fue detenido en Brasil, asegurando que entregó el dinero a tres amigos de los que no volvió a saber, argumento este que sólo podría ser creído por la justicia española. De hecho, en 1995 salió de la cárcel tras cumplir tres cuartas partes de la pena impuesta. Del dinero robado sólo se recuperaron 175 millones.
Ahora el Dioni trabaja como agente inmobiliario en Lepe, puesto ideal para un hijo puta de esta calaña, y para celebrar tal aniversario cerró una discoteca en la que amigos y conocidos disfrutaron de una fiesta y una tarta de 100 kilos que reproducía fielmente el susodicho furgón.
El protagonista, el amo de la fiesta, argumentó que "no creo que Roca y Julián Muñoz sean capaces de hacer una tarta con el pueblo de Marbella y celebrarlo allí: la diferencia es que ellos han robado al pueblo y yo a los que nos roban a todos los españoles". Sabias palabras que deberían pasar a la historia como si de un pensador griego se tratara.
Así que no quiero dejar pasar la oportunidad de felicitar al Dioni por la soberana gilipollez que se ha inventado y por hacer efectiva esa afirmación de que siempre hay algo que recordar.






Crazy Mary dijo
Ya te digo!!, el que no no celebra algo es porque no le da la real gana....otra cosa es que haya quién se apunte a la celebración...:-P
23 Junio 2009 | 11:52 AM