El último cura
Ayer murió el párroco de mi barrio. Aunque era ya muy mayor y estaba retirado del culto, de vez en cuando se animaba a dar alguna que otra misa.
Siempre lo recuerdo viejo, con una voz ronca y poco inteligible. Nos bautizó a medio pueblo, nos dio la comunión y a muchos hasta los casó.
Sin embargo, de su recuerdo me quedo con su forma de ser. Nunca tuvo un mal gesto con nadie ni una mala palabra en su sermón. Nunca llamó a nadie a formar parte de la iglesia, a creer o a no creer en postulados y discursos baratos procedentes de ese gran circo de payasos con sotana.
Para mi, ayer murió el último cura.

Crispi Killer dijo
En mi pueblo antes había un cura gay muy amable. Pero le cambiaron de parroquia porque se iba de fiesta con las feligresas y nos perdonaba a todos los que llegabamos con apostasías.
El nuevo es un rancio.
28 Marzo 2010 | 02:04 PM