Balconing (o cómo morir haciendo el gilipolla)
Resulta que el ser humano se aburre y con los años va inventando modas cada vez más absurdas. En Ibiza, esa isla a la que cada verano acuden miles de turistas extranjeros y jóvenes parados españoles con la única finalidad de buscar fiesta, emborracharse, drogarse y follar todo lo que pillen, se ha puesto de moda saltar por los balcones de los hoteles.
Es decir, la gente llega de fiesta a las tantas de la mañana y para seguir con la euforia salen a las terrazas o balcones, se suben a la barandilla y saltan a la piscina, en el mejor de los casos, o al asfalto en el peor. La moda es tan común que ya sale en las noticias, para que así los gilipollas sigan expandiéndola cumpliendo además aquello que nuestros padres nos decían de pequeños en tono amenazante: "y si ese se tira por la ventana, ¿tu también te tiras?"
Para colmo son los empresarios hosteleros los que andan preocupados por la plaga de tontos del culo y andan buscando medidas para acabar con este espectáculo. Encima de que les dejan los hoteles hechos una mierda tienen que cargar con el marrón.
Yo ya he estado en algunos hoteles en los que las ventanas no se pueden abrir y el pomo o mango de la ventana hay que pedirlo en la recepción. Espero que esta no sea una de las medidas a tomar, ni poner rejas en las terrazas, porque por culpa de una panda de niñatos aburridos no tenemos porque sentirnos todos encerrados cuando viajamos a ciertos sitios para descansar. Evidentemente a Ibiza no.



rosa-rizalas dijo
De tontos del culo el mundo está lleno, pero encima parece que todos o al menos una gran parte veranean en las Baleares y digo yo.... ¿no tienen madre o qué?
Saludicos
25 Agosto 2010 | 12:39 AM