El cigarro de Carrillo
2010 se ha ido dejando el testigo y la pena a 2011. Muchos se han alegrado del cambio de año, pero a mi me huele a que este va a ser igual o peor que el de antes.
Ha subido todo. Luz, gas, transportes,... menos los sueldos, por supuesto. Eso no sube y en el mejor de los casos se mantiene tal y como está. Virgencita que me quede como estoy.
Digamos que el año empieza con muchos recortes, muchos puntos negativos y pocos positivos, o siquiera algo por lo que sentirse esperanzado.
Y qué decir de la ley antitabaco. Se ha formado un gran revuelo, se habla en todas partes de lo mismo pero curiosamente actúa como una cortina de humo tras la que se esconde la verdadera situación económica y social que atraviesa el país.
Esta mañana me he dado cuenta de que las puertas de las cafeterías estaban repletas de gente fumando quizás mientras le sirven el café o esperan a que éste se les enfríe en la barra o en la mesa de costumbre. De repente, no sé por qué, o quizás porque ando leyendo un libro sobre la transición, se me ha venido a la cabeza una imagen de Santiago Carrillo con su cigarro humeante ocupando su escaño en el senado. Era la misma época en la que un cigarrillo significaba el paso de la niñez a la edad adulta y en la que las cenizas acababan en gruesos cenizeros de cristal.
Alguien dijo el otro día que vaya palo le ha pegado el gobierno a la hostelería, a los pubs y a las discotecas con esta ley. En España somos especialistas en llorar y manifestarnos por gilipolleces como esta. El palo bueno me lo han pegado a mi que con una carrera, un master y unas oposiciones aprobadas con nota, estoy en el paro y sin ver un euro.



rosa-rizalas dijo
Pan y circo, aunque realmente tendría que ir el circo por delante. En este pais siempre ocurre lo mismo, ya nos pueden tocar las narices con lo que sea que como nos toquen la fiesta acabamos sublevándonos, el paro es superfluo.
Un saludico
9 Enero 2011 | 02:56 AM